
La tecnología ya no nos pide saber hacer cosas
La tecnología deja de exigir habilidad técnica y empieza a amplificar nuestra intención, devolviéndonos el foco en el propósito.
Si eres una de las personas que creció viendo series como Falcon Crest, escuchando Locomía , usaste hombreras y convivías entre flequillos cardados, seguro que nunca imaginaste que en el futuro sería tendencia una palabra que ahora se oye mucho: Minimalismo.
Entonces tampoco anticipaba nadie que el videoclub se nos iba a quedar pequeño comparado con múltiples plataformas de streaming, que dispondríamos de todo la literatura posible en nuestros hiperligeros e-books y que en vez de tener la Gran Enciclopedia Universal podríamos acceder a todo el contenido publicado sobre cualquier tema en un sencillo dispositivo móvil.
Dejando aparte a todos aquellos que alardean de ser veggies o de buscar la sostenibilidad para conseguir más seguidores, sí que hay ciertos sectores de la población que se están preocupando seriamente por el impacto que causamos en nuestro medio ambiente, y que han tomado el compromiso de no acumular más de lo necesario.
Si en tu vida has decidido abrazar el minimalismo, estás anteponiendo la calidad sobre la cantidad, estás enamorado de tus pocas posesiones y te tomas tu tiempo antes de dejar entrar nuevas cosas a tu vida.
Todo lo que poseemos termina consumiendo nuestro tiempo y energía. ¿Alguna vez te ha pasado recibir un regalo, una prenda o un adorno que no cuadran en absoluto con tu estilo? Esto genera ruido visual cada vez que reparamos en ese objeto y la fatiga decisoria que supone el utilizar algo que no habríamos elegido nosotros.
Si eres minimalista, de los de verdad, hace tiempo que habrás puesto el foco en las experiencias como estar tranquilo, pasar el tiempo con tus seres queridos y aprender cosas nuevas. También estarás orientado hacia la gestión de tu espacio físico, eliminando el desorden y el exceso de distracciones, como las cargas mentales y emocionales innecesarias.
La forma más aventurera de mostrar este estilo de vida en las redes se llama ser “nómada digital”. Más que un estilo de vida, los que de verdad adoptan esta filosofía están viviendo un momento vital libre, en que compaginan su trabajo en remoto con la flexibilidad geográfica, adaptándose continuamente a nuevos horarios y culturas y encontrando el apoyo que necesitan a través de comunidades digitales como foros y redes sociales.
Este es un estilo de vida muy idealizado, pero ¿Es compatible con tener una familia y una dirección estable?
¡Por supuesto! Aunque de una manera más metafórica y sutil.
Tanto si tienes la suerte de poder viajar por el mundo como el de tener un vínculo afectivo que te obligue a asentarse en una localización estable, puedes seguir siendo minimalista y nómada digital, adaptando las siguientes pautas en tu vida:
El objetivo principal del estilo de vida nómada y minimalista es enfocarse en lo que es verdaderamente importante para ti.

La tecnología deja de exigir habilidad técnica y empieza a amplificar nuestra intención, devolviéndonos el foco en el propósito.

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